Whitepaper.mx

Whitepaper.mx

La conexión

GAP está pagando alrededor de $2,000 millones de dólares para quedarse con CBX. ¿Por qué vale tanto un puente de unos 120 metros?

Rene Lankenau's avatar
Rene Lankenau
May 15, 2026
∙ Paid

En verano de 2014, los gobiernos de EUA y de México acordaron mover la línea fronteriza unos tres metros durante unas cuantas semanas. La razón fue por un tema funcional: en ese punto del sur de San Diego, un grupo de albañiles mexicanos estaba construyendo un puente peatonal para cruzar la frontera, y cada vez que un trabajador pasaba la línea oficial tenía que someterse a inspección migratoria.

Simplemente no era algo pragmático.

Las autoridades se pusieron de acuerdo —algo difícil de concebir hoy— y crearon el famoso Cross Border Xpress, o CBX.

Diez años después de haber entrado en operación, por ese puente que permite cruzar la frontera caminando, sin salir del aeropuerto de Tijuana, han pasado alrededor de 30 millones de personas. CBX es por sí solo un negocio que genera $100 millones de dólares anuales de EBITDA.

Más importante aún: para el aeropuerto de Tijuana, esta inusual iniciativa terminaría convirtiéndose en un catalizador único que detonó su propio crecimiento. De ser un aeropuerto por el que pasaban menos de cinco millones de personas al año, en 2025 fue utilizado por 12.6 millones de pasajeros —y de acuerdo con sus propias estimaciones, cerca de 45% de ellos cruzaron por medio del CBX (antes o después de su vuelo).

Esta es la historia.

This post is for paid subscribers

Already a paid subscriber? Sign in
© 2026 WP Media · Privacy ∙ Terms ∙ Collection notice
Start your SubstackGet the app
Substack is the home for great culture