Entre negocios y deportes: Tigres y Rayados
¿Qué hay detrás de la pasión del futbol regiomontano?, ¿son realmente los clubes que más gastan en fichajes?, ¿cuántas camisetas venden?, ¿cuáles son los números detrás de Rayados y Tigres?
Estamos estrenando uno de los nuevos proyectos de Whitepaper de cara a 2026: una columna quincenal de negocios y deportes en colaboración con Iván Pérez, fundador y director de El Mister.
Esta historia comienza en los 90s, con un par de crisis graves. En 1996, Tigres descendió a la extinta Primera A, y dos años después la Secretaría de Hacienda y Crédito Público embargó a los Rayados por los adeudos de Jorge Lankenau Rocha.
En aquellos años “desaparecer” era una opción real para ambos equipos regios. Hoy Tigres y el Club de Futbol Monterrey son lo que son gracias a los rescates financieros y organizacionales de dos empresas trasnacionales y fundadas en Monterrey: Cemex y Femsa.
A finales de los 90s, estas dos empresas formaron Sinergia Deportiva, que sería la encargada de controlar a los Tigres en un contrato con la UANL que hace cinco años renovaron hasta 2056. Femsa se retiró de esta alianza desde 2001.
En el lado de los Rayados, Femsa tomó el control administrativo en 1999, y en marzo de 2006 completó la adquisición del club.
Tigres y Rayados son actualmente los equipos más taquilleros del país —incluso por encima de Chivas y América. De acuerdo con los registros de la Liga MX, tan solo durante la temporada regular 2025, 1.4 millones de personas acudieron a sus partidos como local.
Según World Attendance, después del River Plate de Argentina, Flamengo y Cruzeiro de Brasil, con 44,800 personas por partido, Rayados de Monterrey es el club con mejor promedio de asistencia en América Latina. Tigres, por su parte, es el quinto en toda la región (con 38,500).
La mayoría de estos boletos están ya colocados desde antes de iniciar la temporada —cada año entre los dos equipos venden entre 70,000 y 75,000 abonos. La capacidad combinada de los dos estadios es de 95,529 asientos, lo que significa que al menos 78% de los boletos son para los abonados.
La popularidad de los equipos también se refleja en la venta de productos y especialmente, jerseys. Aunque depende del año, de las ediciones especiales y de las competiciones, en promedio cada una de las franquicias regias debiera estar vendiendo entre 450,000 y 600,000 camisetas al año.
Si multiplicamos esta cantidad por el precio de la camiseta en versión aficionado ($1,999 para Adidas y $1,899 para Puma), las camisas de Tigres, con Adidas, representan un negocio de unos $1,000 millones de pesos, mientras que las de Rayados, de la mano de Puma, generarían un estimado de $950 millones de pesos. En todo caso, vale la pena aclarar que la parte que corresponde a los clubes suele ser entre 5% y hasta 20% de regalías por jersey vendido (dependiendo del club y de los diferentes acuerdos que se firmen).
Entre los aficionados del futbol en el país, existe la creencia de que apoyados por el capital de sus dueños —Cemex y Femsa—, los equipos de Monterrey destacan por ser los que más gastan en jugadores. Sin embargo, ambas organizaciones operan bajo una “ley” no escrita: ser financieramente autosuficientes.
Entre la temporada 2021-22 y la 2025-2026, Tigres y Rayados han invertido aproximadamente $3,745 millones de pesos en la compra de futbolistas, según datos de Footballdatabase, BeSoccer y AI Score.
Si ampliamos la revisión a las últimas 10 temporadas (2016-17 a 2025-26), Rayados es el tercero que más invierte y Tigres es el cuarto.
En resumen, no son los que más destinan a este rubro.
En cuanto a ventas de jugadores, Rayados ha ingresado $1,494 millones de pesos, siendo el segundo club que más vende en México, mientras que Tigres ha generado $560 millones de pesos. Si el análisis se extiende a una década, Rayados aparece como el tercer club con más ingresos por ventas en la Liga MX, con $2,059 millones de pesos.
Entre los dos equipos invierten cada año entre $3,000 y $3,600 millones de pesos en la operación de sus franquicias. Son, por amplio margen, dos de los clubes que más recursos destinan a su estructura deportiva en México. Como contexto, esta cifra es muy similar a los $3,400 millones de pesos que destina una empresa como CMR para cubrir sus costos de venta y gastos de operación. CMR tiene 56 Chili’s, 12 sucursales de Olive Garden, 34 sushiitoo y 22 Wings (entre otros).
Considerando los reportes financieros de sus empresas matrices al tercer trimestre del 2025 lo podemos dimensionar así: la operación de los Rayados, de unos $1,500-$1,800 millones de pesos anuales, es más o menos lo que Oxxo vende en unas 150 tiendas (hay más de 24,000 Oxxos en México). En el caso de Cemex, el presupuesto anual de Tigres es algo así como los ingresos de dos días de ventas en su holding.
“En todo momento lo que buscamos es la profesionalización de la institución, sabemos que tenemos todo el soporte de Femsa detrás, pero queremos hacer de esta institución totalmente autosustentable, con una mirada de crecimiento y desarrollo constante hacia el 2030”, comentó Pedro Esquivel, Presidente de Administración del Club Futbol Monterrey, en el podcast El Recetario de El Míster.
Ni Tigres ni Rayados tienen escala suficiente como para que sus números ‘muevan la aguja’ en los estados financieros de sus respectivos dueños. Pero sí es una realidad que a lo largo de los últimos 30 años, estas empresas lograron transformar organizaciones al borde de la desaparición, a equipos sumamente populares, culturalmente relevantes, independientes y que generan lo suficiente para subsistir por sí mismos.









