Entre negocios y deporte: radiografía de la industria del golf en México
En el top cinco de eventos deportivos con mayor impacto económico en México en 2025 destacan dos eventos de golf: el México Open Vidanta World, en Jalisco, que generó una derrama económica estimada en $3,000 millones de pesos, y el LIV Golf Mexico City, que sumó $2,000 millones.
Superan por más del doble a la Final del Liga MX del torneo Clausura entre el Club América y Toluca, con una derrama de $925 millones de pesos, y solo estuvieron detrás del Gran Premio de la Fórmula 1.
Aunque el golf está lejos de ser el deporte más popular en el país, o el que tiene más nuevos jugadores, hay un ecosistema alrededor que lo convierte en uno de los deportes en México con mayor impacto económico.
Si incluimos los servicios, hospitalidad, los desarrollos inmobiliarios vinculados a los campos, el turismo, los torneos y el retail especializado en golf, este sería un ecosistema que mueve $30,900 millones de pesos anuales en el país —cerca de $1,750 millones de dólares— según datos de la Secretaría de Economía, Secretaría de Turismo y la Federación Mexicana de Golf. Para dimensionar la cifra, Real Madrid tendría ingresos anuales por más de $1,200 millones de dólares; los Cowboys andan también cerca de ese mismo número.
Aunque la base de jugadores sigue siendo pequeña —la FMG reporta 21,141 afiliados entre jugadores profesionales, amateurs, juveniles e infantiles, y 163 campos registrados en su último reporte anual—, el volumen de negocio asociado a los artículos de golf es significativo. En 2024, la suma entre importaciones y exportaciones de equipamiento de golf fue de $17,089 millones de pesos.
En cuanto al retail, es cada vez más común ver en Innova Sports o Decathlon espacios dedicados a ropa y artículos de golf. Sin embargo, las opciones de marcas que venden siguen siendo limitadas y no tienen algunos artículos para los jugadores más especializados.
En ese espacio está The Back 9 Golf. Los hermanos Eduardo y Guillermo Chow Lee fundaron está tienda en el 2009, y un año después abrieron una sucursal en Monterrey. En 2022 abrieron en Polanco y actualmente tienen también tiendas en el Edomex y en Guadalajara. Son distribuidores de las principales marcas: Taylor Made, Callaway, Titleist, Mizuno, PING, entre otras.
Dos estados que han jugado un papel clave en esta parte del negocio son Nuevo León y Baja California.
Nuevo León es la principal puerta de entrada para marcas internacionales. Solo en la categoría de artículos de práctica —que incluye prácticamente todos los accesorios de golf distintos a palos completos y pelotas, como partes y repuestos de palos, guantes y bolsas— el estado registró importaciones por $4,007.3 millones de pesos en 2024.
Si se suman también los bastones y las pelotas, Nuevo León se mantiene como el mayor importador de equipo de golf en el país, por encima de Baja California, Sonora y Chihuahua. En ese estado hay una planta de la marca Callaway desde 2010, donde se especializan en el ensamble de bastones y el estampado de bolas de golf.
Por el lado de Baja California, aunque exporta bastones, su mayor impacto está también en los artículos de práctica; el estado es responsable por 56% de las exportaciones del país de esa categoría.
A diferencia de algunos de los deportes que tradicionalmente son populares en México, jugar golf suele implicar un costo recurrente.
Primero está el tema de los campos. En clubes privados el costo de una acción oscila entre $900,000 y $4.5 millones de pesos, aunque está el caso excepcional del Club Campestre de Monterrey, donde sus acciones suelen venderse en más de $3 millones de dólares. Hay además que pagar sus respectivas mensualidades.
Están también los campos operados por cadenas hoteleras o clubes regionales. Venden membresías anuales sin la obligación de comprar acciones y los pagos anuales van desde $60,000 hasta $120,000 pesos, más mensualidades. Por último, están las membresías turísticas y el “pay & play”: ubicadas principalmente en destinos turísticos, consisten en paquetes por rondas o pases anuales. Estos pueden costar entre $45,000 y $90,000 pesos, con pagos por ronda van desde los $2,700 hasta los $8,000 pesos.
Estos costos son estimados y varían además por el día en el que juegues y el campo. Habría que agregar también el costo de la compra o renta del equipo y en algunos casos el carrito de golf y el caddie.
Algo que ha hecho más accesible empezar a practicar golf son los simuladores o la llegada al país de conceptos como Top Golf. En 2022 José Vargas contó a Whitepaper la historia de Mulligans, un espacio con simuladores de golf donde además venden comida y mixología. Actualmente, según su sitio web, tienen dos sucursales en CDMX y una más en Monterrey, además de que han surgido otros conceptos similares en distintas partes del país.
Otra parte importante del negocio del golf en el país son los torneos.
A partir del éxito de Lorena Ochoa en la década de los 2000, han llegado varios torneos que necesitan de infraestructura y traen consigo inversión.
Por ejemplo, El Cardonal, en Baja California Sur, diseñado por la firma de Tiger Woods, requirió una inversión de $215 millones de pesos, mientras que para el desarrollo de Mayakoba en la Riviera Maya, OHL invirtió más de $17,900 millones de pesos.










Excelente radiografía. De especial valor para aquellas personas que no estamos familiarizados con el golf.
Muy buena radiografía del deporte en mexico, seria interesante conocer los principales torneos o asociaciones que los organizan. O entrevistas con los atletas mexicanos que están compitiendo en la gira como Abraham Ancer, Carlos Ortiz, Gaby López y por supuesto Lorena Ochoa. Saludos,