Economía Presente - Actualización sobre el tipo de cambio

Por Juan Carlos Calderón

El peso mexicano (MXN) se ha apreciado recientemente respecto al dólar americano (USD). A simple vista parecería contradictorio, ya que la situación económica y política del país se ha seguido deteriorado. De la misma forma, la bolsa de valores se ha venido recuperado, a pesar de las malas noticias económicas y el mal el desempeño de varias de las empresas que están en el índice.

¿Por qué?

Razones Globales

La primera razón de la apreciación del peso es la debilidad que el dólar ha tenido desde el 23 de marzo. Existe un índice que mide el valor general del USD contra el resto de las monedas del mundo: el índice DEX. Entre el 9 y el 23 de marzo de este año, el dólar se apreció alrededor de 8% contra el resto de las monedas. En el mismo periodo, el peso se depreció 22%. Sin embargo, a partir de esa fecha el dólar se ha depreciado 4% y el peso se ha apreciado 12%. En general, el peso se ha apreciado o depreciado 3 veces lo que el dólar lo ha hecho. Esto nos indica que el peso es una moneda que sobrereacciona a los movimientos del dólar.

El segundo factor que ha contribuido a la apreciación del peso es el fortalecimiento del precio del petróleo: la mezcla mexicana está hoy en $27.9 USD por barril, mientras que a finales de abril la mezcla se encontraba en $12.5 USD.

El tercer factor es el diferencial de tasas entre México y Estados Unidos, que se mantiene en 5.25%. En medios financieros, cuando se apuesta al diferencial de tasas se le llama “carry trade”. Los inversionistas internacionales buscan ganarse el diferencial de tasas entre ambos países cuando no esperan mayores depreciaciones del peso. Al haber mayor optimismo por la reapertura de las economías estadounidense y mexicana, se aumenta el apetito de riesgo y se empieza a ver mas inversionistas usando esta estrategia. Dado que el peso se había depreciado más que la mayor parte de las monedas, tener este diferencial de tasas atractivas está haciendo que se vean mayores flujos de compra de pesos.

Por otro lado, la economía de Estados Unidos empieza a tener un desempeño mejor a lo esperado, lo que nos indica que las exportaciones mexicanas y las remesas pueden tener también un mejor desempeño. Por último, y como factores de largo plazo, la guerra comercial y económica entre Estados Unidos y China, así como la entrada en vigor del T-MEC están atrayendo inversión extranjera en el sector industrial exportador de nuestro país.

Es probable que el peso mexicano todavía muestre una mayor fortaleza mientras que no se den noticias negativas en estos factores. Recordemos que a mediados de febrero el peso estaba en niveles de $18.50. Si bien es cierto que es muy poco probable regresar a estos niveles, es factible que nuestra moneda se estabilice en niveles de $20.50 a $22.50. Sin embargo, es casi seguro que veremos nuevos episodios de volatilidad del peso que lo pueden llevar nuevamente a $24 pesos por dólar.

Factores internos

Como lo habíamos comentado, la inflación en México tendrá comportamiento volátil y en ocasiones contradictorio. Las proyecciones de inflación de Banco de México han dado cierta certidumbre al mercado, indicando que no estamos entrando en una etapa deflacionaria. También las recientes proyecciones de crecimiento de Banxico son menos negativas que las del promedio de los economistas del mercado. Estas proyecciones mandan una señal positiva. Por último, la reapertura parcial de la economía da una señal positiva dado que originalmente se esperaba la reapertura para mediados o finales de julio.

¿Qué hacer?

El tipo de cambio es un termómetro que combina el apetito de riesgo global, el deseo de los inversionistas de invertir en mercados emergentes, la salud de nuestra economía y factores especulativos de corto plazo para nuestro país. En los negocios debemos de planear para administrar de una forma adecuada el riesgo cambiario. En lo personal la exposición cambiaria sirve para nuestros portafolios de mediano y largo plazo. Si bien el peso es una de las variables más seguidas y que con mayor frecuencia refleja la información, no debemos de tomar decisiones apresuradas de corto plazo.

En la vida y en los mercados es conveniente tener un enfoque de aquí y ahora, es decir estar presentes. Debemos ser realistas respecto a las realidades económicas y sociales. Al mismo tiempo no debemos caer en pesimismo exagerado. La ansiedad que estamos viviendo por las crisis sanitaria, económica y política no nos deben de cegar y dejar de considerar los factores positivos que se presentan. No nos dejemos llevar por el miedo al futuro, seamos realistas y tomemos decisiones conscientes.


El autor es fundador de Arvo Capital - Síguelo en Instagram: arvo_jccalderon