COVID-19: Actualización de números clave

COVID-19: Actualización de números clave

Por René Lankenau

Seguimos pasando por un momento sumamente complejo. Uno de los principales problemas — y que no parece que podrá resolverse — es la gran variedad de mensajes que recibimos. La mayoría de la gente está confundida. O al menos yo lo estoy.

Dentro de lo que leí y vi estos días, estos temas me parecieron o especialmente relevantes, o que no ha sido repetidos por tantos medios…pero que vale la pena saberlos:

Primero, una actualización de algunos números clave

Hasta el 8 de abril, 1.4 millones de personas habían sido contagiadas de coronavirus alrededor del mundo. De éstas, poco más de 300 mil ya han sido dadas de alta, y trágicamente, 82 mil han muerto debido a esta enfermedad. Lo anterior significa que habría alrededor de 1 millón de personas enfermas en todo el mundo.

Personalmente, cada vez me parece menos relevante el número total de casos. Hoy ya sabemos que éste depende completamente de cómo se estén aplicando las pruebas, así de lo que den a conocer las autoridades. Y como hay criterios y prácticas tan dispares, en mi opinión ya no son comparables.

Sin embargo hay otros dos datos que, si bien también son manipulables, se trata de situaciones que al final son más contundentes: uno es el número de personas que están hospitalizadas por esta causa, y el segundo es el trágico número de personas que pierden la vida.

Hace dos semanas analicé a fondo algunos de los números que publican las autoridades en Italia y en la ciudad de Nueva York. Entre el 7 y 8 de abril volví a revisarlos, y me metí también a conseguir información oficial de la situación en España. Me llaman la atención ciertas cosas.

Primero, Italia. En ese país comienza a haber menos casos positivos. Desde finales de febrero hasta mediados de marzo, el número de casos nuevos cada día creció exponencialmente. Pero hacia finales de marzo ese número se estabilizó un poco, y desde principios de abril ha ido bajando ligeramente. Parece que ya pasó lo peor, al menos en casos nuevos.

Hasta el 7 de abril en Italia habían fallecido 17 mil 127 personas. La distribución de víctimas, por edades, se mantiene con la tendencia que ya sabíamos: como una enfermedad despiadada con adultos mayores.

Distribución por grupo de edad, de las más de 17 mil personas que han perdido la vida en Italia a causa del coronavirus

Otro dato sobre la situación en Italia que consideramos muy relevante: de los 94 mil casos activos al 7 de abril, 61 mil 500 son personas que están en su casa (65%), 28 mil 700 sí están en un hospital (31%) y casi 3 mil 800 en cuidados intensivos. No pudimos encontrar esta información para México— cuántos de los casos positivos están siendo atendidos en hospitales — pero según datos de las autoridades estatales, de los 158 casos confirmados en Nuevo León, 25 personas estaban siendo atendidas en un hospital — 16%, lo que teóricamente nos pone en una mucho mejor situación que la de Italia.

Luego tenemos la situación de España. De la información oficial publicada por las autoridades en este país, es terrible reafirmar lo mortal que es esta enfermedad para las personas mayores: esta tabla muestra lo que pasó entre el 17 de marzo y el 7 de abril — el número de muertes que hubiera sido “normal” (fallecimientos por todo tipo de causas), el número real de muertes, y la diferencia. O sea, lo que se puede considerar que son las personas que fallecieron por complicaciones derivadas del coronavirus.

Números para España, del 17 de marzo al 7 de abril. Fuente: Ministerio de Salud del Gobierno de España.

El otro dato preocupante es el alto número de personas que requirieron hospitalización en España. De los 146 mil casos hasta el 7 de abril, 63 mil 500 tuvieron que ir a un hospital — 43%.

En la ciudad de Nueva York, de los 74 mil 600 casos hasta el 7 de abril, el 26%, 19,177 han tenido que ser hospitalizados.

Si consideramos las declaraciones del doctor Guillermo Torre, de TecSalud, en el sentido de que nuestro país va rumbo a números como los vividos en Italia o España, estos números son preocupantes. Tenemos que cuidar muy bien a las personas que pueden estar más expuestas.